"MARINA" , DEL MAESTRO EMILIO ARRIETA






Buscando otra cosa, descubro en la biblioteca de casa este Tomo del periódico "La Ilustración de Madrid", revista de Política, Ciencias, Artes y Literatura , tomo encuadernado que pertenece a la colección del año 1874,dónde se hace eco de la representación de "Marina", del Maestro Emilio Arrieta, por unos considerada como Opereta, quizá la primera en España, y con una interesante libreto, amén de una igual música, que me subyuga sobre todo si es en la voz de Alfredo Kraus, en su famoso "Brindis".
Descubro las preciosas ilustraciones, eco de la representación, y tomadas por el "litofotógrafo" de entonces, que ha dibujado con magníficos trazos el decorado que aparece en la obra, así como los personajes evolucionando en escena.
Hay que destacar que por aquella época, no existían las máquinas fotográficas , como sabemos, para inmortalizar los eventos, y que había que hacerlo a base de la copia y dibujo posterior del acto a reflejar en las páginas del periódico.
Y no dejo de admirar al desconocido dibujante, que inmortalizó este estreno, con su arte pictórico a plumilla, inmortalizando esta representación en Madrid de la opereta "Marina", de D. Emilio Arrieta, una de mis obras preferidas.
Os pongo unos enlaces para visionar:
http://www.youtube.com/watch?v=yg_ukOUHf5g
http://www.youtube.com/watch?v=yFEGs4L88hM
Biografía
Quedó huérfano de niño y se educó en Madrid con su hermana Antonia, donde inició sus estudios de música en el Conservatorio de Madrid. En 1839 su hermana le llevó a Italia donde estudia piano con el maestro Perelli y armonía con Mandancini, de forma privada. En 1841 ingresa en el Conservatorio de Milán, gracias a la generosidad del conde de Litta, estudiando piano y armonía con el maestro Nicola Vaccai (entre 1838 y 1846), terminando la carrera con premio extraordinario.
En Italia, en colaboración con el libretista Temistocle Solera, compuso su primera ópera: Ildegonda, estrenada en 1846 con la que obtiene gran éxito, y gana el premio de composición en la Scala de Milán. De vuelta en Madrid, en 1846 se da a conocer como director de orquesta en el teatro del Circo, en el que también estrena en el mismo año una sinfonía. Conoció a Isabel II en una fiesta de palacio. La reina lo tomó como profesor de canto, nombrándole compositor de la Corte tres años después, y ordenó construir un teatro en el Palacio Real donde Arrieta estrenó la ópera La conquista de Granada y Pergolesi.
A pesar de haber contado con el apoyo de la reina, tras el derrocamiento de ésta publicó el himno Abajo los Borbones.
Fue nombrado profesor de composición de la Escuela Nacional de Música de Madrid en 1857 y pasó a ocupar el cargo de director en 1868, que ocupó hasta su muerte en 1894. En esta época compuso numerosas obras destinadas a conciertos, concursos y actos académicos. Entre sus alumnos más destacados se encontraron Tomás Bretón y Ruperto Chapí.
Al renacer la zarzuela con los éxitos de Barbieri, Gaztambide y otros autores, junto con el cierre del Teatro del Real Palacio, hizo que Arrieta se sintiera seducido por la zarzuela, abandonando la ópera, llegando a producir más de cincuenta zarzuelas.
En 1853 estrenó su primera zarzuela, El dominó azul y, treinta años después, la última, San Francisco de Sena. En total es autor de cincuenta títulos, el más famoso de los cuales y el único que permanece en los repertorios habituales hoy en día es Marina, con libreto de Francisco Camprodón. Nacida como zarzuela en 1855 la convirtió en ópera que fue estrenada en el Teatro Real de Madrid en 1871.
En 1871 recibe la Gran Cruz de Isabel la Católica y en 1873 es nombrado académico de la Academia de Bellas Artes de San Fernando en la recién creada sección de música.
Fernando Pérez Ollo, crítico musical, escribe de Arrieta: «Su gloria se funda en su producción teatral y más en concreto en el papel decisivo que representó en la consolidación de la zarzuela como género. Ese predominio del maestro navarro fue posible por su sentido melódico, en la línea tradicional de Bellini
, más que en la renovadora y dramática de Verdi, y por los recursos técnicos -armónicos e instrumentales- que le dio su formación italiana. En este último aspecto, Arrieta fue superior a sus colegas peninsulares.»
