" COMO LA QUE ES Y NO ES "




Familia Fernández-Cid
Encuentro en una vieja carpeta de mi archivo, una hoja manuscrita de Antonio Fernández-Cid Alcolea, hijo del famoso y distinguido crítico musical, D. Antonio Fernánde-Cid, personaje muy importante en el mundo de la Música española, con una amplia trayectoria en el campo de la crítica.
Hace muchos años, más de treinta largos, recibí una petición por esos conductos extraños de la vida, de un joven escritor, pintor y otras cosas, con un apellido bastante conocido por mí, ya que escuché mucho hablar a mi padre de sus críticas musicales en ABC, y del que mi padre hacía encendidos elogios.
A través del sacerdote Nicolás Sánchez Prieto, por entonces vinculado en Madrid en diversos estamentos culturales, y a través de Mario Vázquez Figueroa , y Natalia Figueroa, la esposa del cantante Raphael, con la que Nicolás tenía amistad, andaban por aquella época en crear en TVE un programa para descubrir promesas del mundo del canta- autor. Se llamaría "Música3" y lo presentaría un periodista joven llamado Pedro Meyer, si mal no recuerdo.
Como digo, y por conducto de Nicolás, vino a mis manos un poema titulado "COMO LA QUE ES Y NO ES", especie de cantata dedicado a la "MUJER", en sus distintas versiones de personajes, unos ficticios y otros de la historia, donde el autor, iniciaba cada uno de los renglones con un "Cómo".
Muy original para aquella época, el planteamiento de lo que yo imaginaba no iba a consistir en una cantata musicada para los versos de San Juan de la Cruz, no.
Yo quería imprimir en mi música, una especie de "Carmina Burana", pero con una nueva concepción más contextualizada con el tiempo presente, y aplicando algo de la música de Schönberg , (12 notas que hay en la escala cromática. Se escribe siguiendo el principio de que todos los doce semitonos o notas son de igual importancia. La relación interna se establece a partir del uso de una serie compuesta por las doce notas. El compositor decide el orden en que aparecen con la condición de que no se repita ninguna hasta el final), y darle un nuevo formato.
Empecé a abocetar las deas en el papel del poema, y a escribir las primeras notas aparte. Casi ultimé la composición en la versión de Piano y Voces.
Pero un buen día me entregué a la reflexión de que opinaría el padre del autor de la letra. D. Antonio Fernández-Cid, el crítico musical, de mi música, y sinceramente me asusté.
Sabía que quien primero iba a escuchar mis "sonidos" iba a ser el, lógicamente, llevado por su hijo, que era el autor de la letra.
Ya tenía bien avanzado la composición, cuando un día sucumbía a este miedo" escénico y crítico", y guardé la composición en una carpeta. Y pasó el tiempo.
Posteriormente, me acompañó entre mis archivos, pero al trasladarme de Sevilla a Madrid en 1992, en la mudanza, me extraviaron dos cajas de documentos.
En una de ella, iba la partitura de la obra. En otra aparte, tenía la primitiva letra donde puse las primeras notas al margen con lápiz.
Olvidé aquella obra, y hace unos días, descubrí el original del poema. Y decidido a encontrar al autor del texto, a través de internet, pude dar con él, y comentarle el tema.
Me contestó vía correo electrónico, y me informaba del asunto.
| De: | Antonio Fernández-Cid ![]() |
| Enviado: | martes, 31 de mayo de 2011 8:42:15 |
| Para: | Rafael Moreno Tello |
Estimado señor MorenoTello. Efectivamente el poema es mio, aunque la verdad ha pasado tanto tiempo, que casi no me acordaba. Me ha hecho ilusión volver a leerlo. Es de una época en la que escribía bastante pero solo como "divertimento". Mi vida ha transcurrido mas bien como realizador en RTVE y en temas de sonido y video. Ahora estoy practicamente jubilado. Como es natural, usted puede hacer con el lo que quiera. Y si alguna vez tiene música, me encantaría oirla. Saludos cordiales. Antonio Fernández-Cid Alcolea
Por esas casualidades de la vida, he contactado con mi desconocido "partenaire autoral" en la letra.
Me decía, que ojalá pueda escuchar el poema algún día.
Hoy no me importaría, que el gran crítico musical D. Antonio, padre del autor del texto, hubiera juzgado mi obra compositiva.
A tenor de lo que se ha creado en estas fechas, con nuevas técnicas musicales, de laboratorio electroacústica, seguro que el poema hubiera gustado.
Le dije a mi amigo, que si Dios me da salud, tal vez acometa la composición de su texto, desde otra perspectiva más acorde con los tiempos, y con la nueva concepción de la escritura coral.
Ya he empezado a pergeñar algunas ideas creativas en torno al asunto.
Y espero que D. Antonio, desde el lugar en que esté, me envíe algún soplo de inspiración en esta aventura de componer treinta y tantos años después el poema de su hijo " COMO LA QUE ES Y NO ES".

Antonio Fernández-Cid, crítio musical.
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Antonio Fernández-Cid de Temes
Nació en Orense, el 1 de noviembre de 1916. Mayor de nueve hermanos, desde muy niño, se sintió atraído por la música. Asistió al primer concierto en su ciudad natal cuando sólo tenía cuatro años. Estudió la Carrera de Derecho e ingresó en el Ejército como Alférez hasta alcanzar el grado de Teniente Coronel de Intervención. Durante muchos años compaginó su carrera militar con sus actividades musicales.
Casado con Dolores Alcolea, tuvo 8 hijos.
En el año 1940 comenzó su relación con el diario ABC, como suplente del crítico musical titular del momento, el guitarrista Regino Sainz de la Maza. En sus comienzos fue colaborador de la Revista Tarea y poco más tarde del diario "Arriba" como sucesor de Federico Sopeña, desde 1943 hasta 1952, año en el que se incorporó, como Crítico Musical, al diario "ABC" y semanario "Blanco y Negro" desarrollando su labor de forma continuada excepto el período comprendido entre los años 1960-1966 en el que fue nombrado Redactor Musical del diario "Informaciones". Ha colaborado en otros muchos periódicos y revistas: El Español, La Vanguardia, Mundo Hispánico, Diario Vasco, El Correo Español del pueblo vasco, La Estafeta Literaria, El Diario de las Américas...
Participó como comentarista musical, en diferentes programas de televisión (aproximadamente 1500 en 12 años) y de radio. En 1965 recibió el Premio Nacional de Radio por sus programas musicales en este medio.
Pronunció más de dos mil cuatrocientas conferencias en veinticuatro países y en ciento treinta ciudades de toda España y participó como Jurado, en diferentes Concursos y Oposiciones relacionados con el ámbito musical.
Como cronista recogió sus impresiones en los principales Festivales de España (Granada, desde sus comienzos en 1952), Santander, Cuenca, Santiago de Compostela, Quincena Musical Donostiarra, Canarias...) y del mundo (Lucerna, Mayo Musical Florentino, Aix-en-Provence, Bairoit, Salzburgo...)
Escribió 25 veinticinco libros además de múltiples artículos y colaboraciones en Enciclopedias, Diccionarios y Notas al Programa de conciertos en los que exponía comentarios a las obras musicales. En 1980 se publicó una "Agenda Musical" con efemérides del mundo de la música recopiladas por él.
A lo largo de su vida mantuvo correspondencia y realizó entrevistas a las personalidades más relevantes del panorama musical
Dejó por escrito sus "Momentos inolvidables" (Mis doce grandes obras, Mis doce mejores recuerdos musicales, Mis mayores satisfacciones y El más duro deber).
Sesenta y seis compositores de España le dedicaron canciones sobre poesías gallegas, en homenaje a su tierra natal.
La Opera fue su gran pasión. Puede decirse que fué el mayor defensor de un Teatro de Opera para Madrid. Batalló sin descanso para conseguirlo, pero no pudo, por unos meses asistir a la inauguración del Teatro Real.
Fue el mayor impulsor de las temporadas de Opera en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, colaborando activamente con la Asociación de los Amigos de la Opera.
Fue cronista puntual y gran entusiasta de otras temporadas de Opera, como la de Bilbao, organizada por la ABAO (Asociación Bilbaína de Amigos de la Opera), la Temporada de Opera de Oviedo, la de La Coruña....
En abril de 1980 fue elegido Académico de Bellas Artes de San Fernando, en sustitución del fallecido José Subirá. Su discurso de ingreso, que leyó en noviembre de ese mismo año, versó sobre "la década musical de los cuarenta".
Fue nombrado "Hijo Predilecto de Orense" en cuya casa natal se descubrió una placa conmemorativa.
Socio de Honor de gran número de Asociaciones, Fundaciones, etc., recibió muchos Premios de reconocido prestigio, entre los que cabe destacar el Premio Nacional de Literatura, el Premio de Música, Literatura y Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid y altas Condecoraciones nacionales e internacionales como de Austria, Italia y Francia.
El uno de noviembre de 1986, fecha de su cumpleaños, el diario "ABC" le rindió un homenaje al que se sumaron diferentes personalidades musicales y de otros medios.
En 1990 cumplió medio siglo como crítico musical en las páginas de "ABC". En esa ocasión también fueron mucha las voces que se levantaron en agradecimiento a su labor en pro de la música.
Antonio Fernández-Cid falleció el tres de marzo de 1995 a causa de un infarto cuando se disponía a dar una Conferencia sobre "Turandot dentro de la obra de Puccini" organizada por la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO) en el Hotel Ercilla, de Bilbao. Al día siguiente, los principales periódicos del país reflejaban en sus páginas la noticia y el diario "ABC", donde había desarrollado la labor de Critico Musical durante cincuenta y cinco años, dedicó en su recuerdo, un número especial de varias páginas a su vida y obra con palabras de admiración de muchas personalidades relacionadas con el mundo de la música.
Después de su muerte numerosas orquestas, entidades y artistas le dedicaron conciertos y actos en su recuerdo:
Concierto en la Academia de Bellas Artes
Ibermúsica
Casa de Galicia
Ateneo de Orense
El once de noviembre de 1996, fue nombrado "Hijo Adoptivo de Madrid" por el Ayuntamiento de esta ciudad, a título póstumo junto a Lázaro Carreter.
Antonio Fernández-Cid fue el crítico de referencia durante 50 años, por su dedicación, sensibilidad y honradez, por su empuje y su criterio certero, por su apoyo a los jóvenes valores, por su defensa de la música española.
En resumen, por su AMOR A LA MÚSICA

