Encuentro esta partitura que compuse sobre el año 1985, a petición de Nicolás Sánchez Prieto, Sacerdote, y Poeta enamorado de Guadalupe, como pocos, y al que se le ha condenado al silencio sin ninguna explicación. Suele pasar en nuestro terruño.

 

Las personas que más luchan por su tierra, son las que menos aprecio reciben y son los más envidiados, sin que llegue a entender este axioma. No puedo comprenderlo.

 

Parece ser que la envidia nacional, mal endémico, aborda a ciertos sectores, e individuos( que de todo hay en la viña del Señor), y los somete a ese exceso de ego o de autovalor, ( el "porque yo soy","yo valgo más que ese", "a mi me lo vas a decir" etc) palabras que estos "entes" usan para menospreciar, muchas veces a los que valen más que ellos, por profesión, vocación o dedicación.

 

Sin duda que lo peor es para ellos( conozco algún caso cercano), y son los primeros reos de su pecado, y "paganinis" de su exacerbado orgullo y condición. Pobres. Pero sigamos.

 

Este Himno, así como el otro que hicimos, el de la "Hispanidad" que compusimos al alimón Nicolás y yo, no se han podido nunca escuchar( Letra y Música) pues los que ponían la "Música" no se juntaban demasiado con los que ponían la " Letra", y cada uno iba( y siguen) por diferentes caminos, con lo sencillo que sería juntarse en estas ocasiones para hacer MÚSICA sin personalismos ni individualismos catetos y pasados de moda. " Demodé", dicen a esto los franceses.

 

Si a esto le sumas que los que han recibido el regalo, y a quién iba dedicado, lo han condenado al ostracismo, tal vez porque las firmas no son de una "rimbombancia televisiva", algún conocido apellido, u personaje del faranduleo, para hacerse la foto al lado, lo cierto es que nunca se ha podido escuchar la obra conjunta de Nicolás y mía.

 

Como digo, un buen día de hace muchos años, se presentó Nicolás en mi casa con una letra para que se la musicara. Era el "HIMNO A GUADALUPE", que al editar su libro "SANTA MARIA DE GUADALUPE REINA Y MADRE DE LA HISPANIDAD" lo incluyó a manera de portada y contraportada, cual si fuera el trono de la imagen de nuestra Virgen, y como fondo del manuscrito

original de mi puño y "música", en este caso.

 

El Himno, a una voz y Órgano( en principio y como guión Armónico y Melódico) y en los últimos compases, subdivididos para que unos terminen la frase de "pasar", mientras otros entonan la primera estrofa de la " Jota de Guadalupe", que como motivo identificativo y resolutivo, incluí en el final de la obra, adquiere tintes solemnes en los contrastes del Forte y Piano.

 

El Himno discurre por las Tonalidades Mayores y Menores, modulando a los Tonos Relativos en un discurso de una sencilla melodía, que es como debe ser todo himno que se precie, para que sea pegadizo y no se olvide.

 

¡Ojala que un día, alguien se decida a montarlo, como expresión de lo que pusimos los autores, al crear una sencilla obrita, que encierra el amor que sentimos por nuestro pueblo llamado Guadalupe!

 

Desde aquí, animo a los que pueden hacerlo, a incorporarlo a sus repertorios.

 

Para Nicolás y para mí, sería una gran satisfacción, el poder contribuir con este trabajo al engrandecimiento de nuestro pueblo.

 

Ahí dejo la idea, por si alguien ,ente, o Consistorio quiere hacerlo realidad.