DESPUES DE LA MISA DE 10, EN LA PLAZA






Recuerdo en estos soleados días de Febrero, como al salir de la Misa de los Niños, la Misa de las 10, dónde casi todos los niños y niñas acudían,acompañados de sus Maestros, y después de escuchar a Ángel Sierra o a Pepe Plaza, monaguillos, cantando aquello de "Como el ciervo que a las fuentes de agua fresca va veloz, los anhelos de mi alma van en pos de ti Señor. Señor, ven a nuestras almas, que por ti suspiran ven Señor".
Pues bien, después de la liturgia, y al salir de la Iglesia, nos desparramábamos por la plaza, aun sin asfaltar, y se montaban las diversas timbas de chicos. Las chicas se quedaban jugando a la "Comba" en el Atrio Chico, frente a la casa de D. Carlos Cordero, y los varones en la plaza.
Los diversos juegos, el "Peón", el "Aro", la "Lima", los"Bolindres",el "Carro de Rodamientos", o "las Chapas", se dejaban ver, en aquella superficie de tierra, aún no asfaltada o empedrada, donde se jugaba.
El "Peón", era para andarse con cuidado. Unos peones grandes de madera, que hacían los carpinteros, con "púa" de herrero, con el que se sacudía a las "perras gordas" o a los peones, eran monumentales.
Los había con una fuerza increíble, y una puntería envidiable. Dando "Picás", o golpes a las perras, las sacaban de la circunferencia que previamente se dibujaba en el suelo.
En el "Aro", los había verdaderos conductores, que dibujaban malabarismos en el suelo, incluso subiendo a los "poyos" de las puertas sin que el aro se detuviera.
La "Lima", era un juego donde se dibujaba una especie de rectángulo, y se iba clavando un lima de hierro, por la parte de la espiga, en el suelo, aprovechando que la tierra estaba húmeda.
Los "Bolindres o Canicas", era otro de los juegos que se realizaban en la Plaza, y en el empedrado de los portales, aprovechando las piedras y los escondrijos naturales para excavar el "Guá", sitio donde tenían que ir los bolindres, aquellos llamados " Carimbas"( los más gruesos de barro), "Chirguis", los más pequeños del mismo material, "Bolas", los de bolas de rodamiento, y los "Cristalosos", última moda en bolindres en la tienda de "Periquín", que era la que surtía a los chicos de estas diversiones.
El "Carro de Rodamientos", se utilizaba más por las carreteras, sobre todo, por la de abajo. Era una tabla de madera con un manillar y tres rodamientos, con los que se alcanzaban buenas velocidades de descenso, sobre todo en la curva de la Fábrica de madera de Eusebio González.
Había que estar pendiente de que no vinieran los "Camineros", vigilantes de la carretera, que te quitaban el carro y te soltaban algún "meneo".
A veces , y para atenuar el ruido de las bolas girando, se engrasaban con una pesadísima grasa, valga la redundancia, de la que mi hermano Pedro, tenía una gruesa lata. Según decían, pertenecía a los tanques de guerra, cuando estuvieron en nuestra casa, el hoy Parador, para engrasar las cadenas.
Las "Chapas" o "Perras", eran unas especies de apuestas, en los que las monedas se lanzaban a una pared, y creo que la que más cerca quedase , ganaba y se llevaba a las otras.
¡Dichosos tiempos, en los que los niños disfrutábamos de la libertad, del aire libre, de la plaza y de sus juegos, y no como lo niños de hoy, atornillados al ordenador, a la consola de juegos, en las soledades de sus cuartos, sin compartir la "imaginación", como posesos de una fijación a la pantalla!
Muchas veces, cuando veo a esta generación, que todo lo tiene, me desconsuela saber, que han perdido lo más importante: La capacidad de soñar, de jugar, de disfrutar, en aras a una tecnología que los embota y embrutece.
Que los ordenadores son buenos instrumentos, lo sabemos.
Pero que la gran mayoría, aboga por entretenerse de esta guisa, sin conocer el beneficio de la "imaginación", de los sencillos juegos, y de compartir esos inolvidables momentos de la niñez, a los que los chicos de hoy, no han tenido acceso.
