LOS "PUESTOS" EN LA FERIA DE SEPTIEMBRE

Una vieja fotografía de los "Puestos" en los días de Feria, allá por Septiembre, en la Plaza de Guadalupe, nos muestra como se disponían en torno a la Plaza y Fuente de la Puebla, en los días de la Feria Guadalupense, el 6,7,8 y 9 de Septiembre, cuando de muchos lugares, venían a rezar a la Virgen Morena, cumplir promesas, y postrarse ante la Señora de Las Villuercas.
En la entrada del Atrio, se colocaba el puesto de "LAS CERERAS", dos viejecitas señoras que venían de Villanueva de la Serena, y que instalaban un pequeño puesto de venta de velas, manos, pies, ojos y demás reliquias, de cera, que se ofrecían a la Virgen, según se entraba a la Iglesia, a mano izquierda.
Mi abuela Guadalupe, madre de mi padre, hospedaba a las dos hermanas "cereras", en una habitación de arriba, en la calle Real, y ellas, se cocinaban y vivían, durante los días de la Novena en dicho lugar.
A mi me producían pánico, verlas con aquellos ropajes negros y mantones, y la indescifrable edad, cuál si fueran brujas, ( pobrecitas, eran unas santas).
En los puestos de la Plaza, todo tipo de juguetes, el de las" navajinas" y cuchillos, el de los cacharros de barro, el del cobre, los de melones y sandías, subiendo por la Candelera, los del esparto, y los "turroneros", rodeados de avispas y abejas, en torno a los productos de turrón y calabazate de frutas.
Por la noche, al cerrar el puesto, se quedaban durmiendo en colchones, bajo los mostradores, y era espectacular, ver con la fruición y el deleite, que se cenaban, sacando de sus abolladas merenderas, los pimientos fritos, la tortilla de patatas, y los filetes empanados, amén del chorizo cocido.
Y arriba en el Atrio, no se distingue muy bien, en la esquina al lado de la barandilla, en la parte de la derecha, se montaba un rústico tablado, y protegido con unas tablas, para que no se cayera a la plaza ningún músico de la Banda "La Lira", que dirigía Alfonso Moreno Collado, dando el Concierto del día 7 y el 8 de Septiembre.
El del día 7, era más para animar los fuegos, ya que entre rueda y rueda, se tocaba una pieza bailable.
El del 8, era más serio. Allí se interpretaban, Selecciones, Zarzuelas, Clásicos y pasodobles de Concierto, (de los buenos, no de los facilones).
La verdad, es que no acierto a comprender, como podían ver las partituras, con cuatro bombillas de 20 watios.
¡¡Tal vez tocaban por el sistema Braille!!, como los ciegos, ja ja ja.
Lo cierto, es que daba gusto escuchar a la inigualable Banda de Música "La Lira".
Con el paso de los años, todo cambió. Se llevaron los puestos a otro sitio, y se terminaron aquellas visitas ilusionadas de los niños, el día 9( día de la Feria del Pueblo) dónde los juguetes eran más baratos, y te compraban el ansiado caballo de cartón, la navajita de Albacete, el turrón y las almendras tostadas, o la pistola de mixtos, para jugar a "buenos y malos".
Viejos recuerdos de una época, que como decía el poeta" cualquier tempo pasado fuese mellor".
