CONFERENCIA EN EL PRIMER CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ALFONSO MORENO COLLADO

Conferencia pronunciada en el Auditorium del Monasterio de Guadalupe, el 29 de Agosto de 2009, con motivo del Homenaje al Maestro ALFONSO MORENO COLLADO, MUSICO, en el Primer Centenario de sunacimiento, por el que suscribe, su hijo Rafael Moreno Tello.
ALFONSO MORENO COLLADO, SU VIDA, SU OBRA SUS RECUERDOS.
Cuando me propuse escribir el libro de ALFONSO MORENO COLLADO, SU VIDA , SU OBRA Y SUS RECUERDOS, motivado por el deseo de que la vida, obra y recuerdos de esta persona, no pasaran al olvido, no podía imaginar, el enorme descubrimiento que nos depararía el destino.
Por que, además de ser un hombre que amó al Divino Arte, entregándose en cuerpo y alma, a la dirección y docencia de varias promociones de músicos guadalupenses, al enorme trabajo de difundir y dirigir aquellas zarzuelas que puso en diferentes ocasiones, la tarea cotidiana de ensayos, clases, arreglos, y todo lo que envuelve este acontecer de la dirección, Alfonso, fue un hombre profundamente religioso. Pero esto no es lo que nos sorprende. Es otra cosa de más enjundia.
Ya de pequeño, sus padres y abuelos, sembraron en él, la Fe Católica, y le enseñaron a amar al prójimo, cosa que nunca Alfonso olvidó.
El libro que hoy se presenta, recoge el acontecer de su vida, de su obra musical creativa, y de sus recuerdos.
Empezaré por sus recuerdos: Variados, a veces divertidos, y otras veces, serios y profundos, que denotan una calidad humana de gran altura.
Su Obra Musical: Desde el primer pasodoble que escribió a los 15 años, hasta esa marcha inédita, que no pudo estrenar, aquejado de su enfermedad y lejos de la dirección de la Banda .
Y su vida, consagrada a la Música desde su más tierna infancia.
Y dentro de esta entrega, quiero incidir en un importante y desconocido episodio, del que no teníamos noticia sus familiares más directos, y que Alfonso, NUESTRO QUERIDO PADRE, NUNCA nos hizo el menor comentario. Sin darlo importancia, sin algaradas ni espavientos. Fue su secreto mejor guardado. Muchos años después, y sin que mi padre hubiera podido imaginarlo, su hijo pequeño, el autor de este libro ,se pone a investigar su etapa como Director de la Música y Banda de la Primera Línea de FALANGE DE LAS JONS EN CÁCERES.
Iniciadas las pertinentes investigaciones , en Archivos Falangistas, revistas de aquella época y otras fuentes documentales, contacté con una persona de Guadalupe, que era de los poquísimos que quedaban de aquellos que formaron en la Música de Falange, y que podía darme alguna información puntual, sobre este periplo. Aquella persona era el músico Guadalupense. D. Ramón Cordero González, nuestro "Ramoncín", Saxofón Soprano de la Banda en aquel tiempo, y posteriormente, Músico de la Banda de la Guardia Civil en Valdemoro.
Ramón me escribió un amplio documento de varios folios a máquina, donde me relataba muchas e importantes noticias, de la vida en Cáceres de los componentes de la Música de Guadalupe. Y entre estas noticias, me relataba como él, acompañaba a Alfonso Moreno Collado, junto al Subdirector de la Música, Félix Rubio, a los Campos de Concentración, (Plaza de Toros, Prisión Provincial y otros lugares de detención), repletos de prisioneros republicanos, y sacaba a los que querían incorporarse a la Música de la Milicia, y valían para tocar, librándoles de una muerte segura.
Naturalmente, llevaba los correspondientes permisos y autorizaciones de la Jefatura Central de la Primera Línea de Falange, y del Gobierno Militar, autorizando la saca de prisioneros de estos campos de reclusión.
Alfonso, se vale de este medio, para buscar músicos y además, librarles de una muerte cierta.
Es el " SCHINDLER"(2) Extremeño y Guadalupense, que salva la vida a más de diez personas (registradas) y otras que no hemos podido contabilizar. Debieron ser muchas, ya que la foto de la Banda en 1939, en Villanueva de los Infantes,(Ciudad Real), nos muestra una formación con caras nuevas, y sólo reconocemos a VICENTE TELLO, URBANO VILLALBA, CRISTINO MORENO, Y CELESTINO VÁZQUEZ, fundadores de la Banda en Cáceres. Y sabemos que hubo mucho trasiego de gentes.
Cuando empecé mis investigaciones, en los Archivos de Falange, y entre los Documentos y Estadillos de mi Padre de aquella época, pude descubrir una serie de personas, a los que salvó la vida, documentados con nombres, apellidos, e instrumento que tocaban.
Juan Bautista Más Peiró,(*)de Aldaya Valencia, era Clarinete, y José Oliva Solé, Saxo Tenor, de Lérida, era un fabuloso interprete de música de Jazz. Había sido Inspector de Hacienda.
Estos son los de la primera época. Posteriormente, saca a los siguientes prisioneros y luego músicos
José Caraquitena Plá, clarinetista valenciano y profesor con el que Cristino Moreno, aprendió mucha técnica, y le hacía estudiar el Método de Clarinete "KLOSÉ", hasta saberse las lecciones de memoria.
Leocricio Gordo, ingresa el 2 de Diciembre de 1938
José Segura Sánchez.
Martín Miraflores.
Ángel García Roda.
Manuel Martín.
Luciano Mediavilla.
De estas personas, no nos consta que instrumento tocaban, ya que en el estadillo de nombres de Alfonso Moreno, sólo aparece la fecha de incorporación a la Banda.
De Juan Bautista Más Peiró, puedo decirles que gracias a Dios, aún vive, con 95 años y la cabeza muy lúcida, y he podido contactar con él, al cabo de los años. Me escribió, y me mandó fotos de su periplo en el Campo de Concentración, y su llegada a la Música falangista. Y me decía que nunca olvidó a mi Padre, y que le salvó la vida.
Y fueron muchos los prisioneros que libró de una muerte cierta.
Esta desconocida faceta de Alfonso, nos ha llenado de orgullo a sus descendientes.
Cuando se trasladaron a Cáceres, para formar la Música Provincial de la Primera Línea de Falange de las JONS, ya Alfonso dio una muestra de su generosidad:
De camino a Cáceres, a la altura de Herguijuela, el camión que los traslada, tiene un accidente. Se sale de la carretera y vuelca. Los músicos son despedidos del vehículo, y Alfonso, que ocupa un lugar en la cabina, se golpea los riñones con un árbol, golpe que años más tarde, será el origen de su fallecimiento.
El conductor que los llevaba, estaba muy cargado de alcohol, y al llegar a Cáceres, fue detenido, juzgado y fusilado.
Pues bien, Alfonso, trató de salvarle la vida, aduciendo en el parte de incidencias, que las lesiones de algunos músicos guadalupenses, producidas por el accidente( entre ellas las de su padre, mi abuelo Julián Moreno, que estaba gravísimo), eran consecuencia de una caída fortuita.....
Este era Alfonso Moreno Collado: Un hombre íntegro, bueno ,generoso y amable, amigo de sus amigos e incluso,....de sus enemigos.
Después descubrí, que ni los componentes de la Música, sabían el origen de los nuevos incorporados. De ahí, el que los músicos guadalupenses no conocieran esta faceta, ya que sólo dos personas, conocían el origen de las incorporaciones de los sacados de las prisiones, nuevos músicos en la Banda Falangista de Cáceres.
Al descubrir estos hechos acaecidos en aquella época mi familia y yo, nos sentimos muy orgullosos de estos gestos de nuestro querido padre, salvando la vida a muchos hombres, en aquellos procelosos días de la contienda civil.
He querido relatar todos estos hechos, para que las nuevas generaciones de chicas y chicos guadalupenses, conozcan la VIDA, OBRA Y RECUERDOS de aquél hombre, que se entregó a la tarea de Dirigir la Banda y Masa Coral Guadalupense, y a la enseñanza de varias generaciones de músicos de nuestro pueblo.
Por que pienso, que estas personas que han existido en Guadalupe, deben ser conocidas por nuestros hijos y nietos, para que sirvan de referencia y ejemplo a seguir.
Y no condenarlas al olvido, o al ostracismo.
Quiero esta noche, antes de acabar, tener un recuerdo a aquellos últimos músicos que rodearon a nuestro querido padre, en sus últimos años antes de fallecer.
Y con el permiso de vds, pido un fuerte aplauso, para una persona que formó desde muy niño en la Banda junto a mi padre ,luego junto a mi tío Manolo, y lo sigue haciéndolo, , tras 64 años tocando el Bombardino. Un fuerte aplauso para FERNANDO DÁVILA PEINADO, AMBROSIO MORENO, Y JUAN CORDERO.
Acabo ya. Alfonso falleció el 16 de Junio de 1964.Había nacido el 13 de Agosto de 1909.Y en este año, celebramos el primer Centenario de su Nacimiento.
Yo estoy seguro, que esté donde esté, habrá juntado a los antiguos componentes de la Agrupación "La Lira", que ya no están entre nosotros, y habrá creado la Banda Celestial.
Seguro, que por allí está Francisco Guadalupe con su Fliscorno, tocando su preferida "vaca Lechera", o Santiago Barba, con su Saxo Tenor, sacado de la maleta de madera, con la boquilla sellada con lacre rojo, y su eterno traje marrón a rayas.
O Manolín con su Fliscorno, discutiendo acaloradamente un compás, con su hermano Tomás, Clarinete.
Y Cristino Moreno, haciendo escalas, desde el registro grave al agudo.
O Domingo Sánchez con el Bombo, o el Clarinete al hombro.
Y José Sánchez, saxo, o Vicente Sierra, con su papel obligado de Bajo, resollando en la cuesta.
Mientras Víctor Rodríguez, vendrá del campo, haciendo cenefas con el cobre y el latón.
Y Manuel Moreno, explicará algo de su Banda, "La Legión".A un lado, José Antonio Rubio, de palique con Fabriciano Rodríguez.
Lorenzo Torrejón, engrasa el bajo...
Y más allá, Julián Moreno, y su hijo Pepe, preparando las partituras...
Y José Muñoz, Fliscorno, de los últimos en llegar...
Y Urbano con los Platos, o Félix Rubio de la Rocha, con su cara de guasa, y su genio, tramando alguna novatada a alguno de nuevo ingreso...
Y Ramón, el bueno de Ramoncín, con su Saxo Soprano, el Tricornio más GRANDE de la Banda de la Guardia Civil...
¡¡¡Y tantos y tantos que ya no están con nosotros..!!!
Y un poco más allá, los de las Zarzuelas, esperando el ensayo, para enseñarle a San Pedro y demás, el Coro de los Gavilanes, o Pedro Rivas, cantando "Mi aldea, cuanto el alma se recrea, al volverte a contemplar".
Y Felipe Rodríguez, ensayando el "Por la Patria te dejé, ¡ay! De mí" de Gigantes y Cabezudos..
Y Paco Cano, el eximio Concertista de Violín, junto a D. José Cordero, y Ángel Marina, sentados en un velador, escuchan los prolegómenos del concierto.
Mientras, las hermanas Rubio, Pupe, Felisa y Gorita, buenas voces segundas, junto a Hilaria Barba, y otras, entonan el "Adiós Madamita" y el "Hoy es Domingo Zagala"..obras harmonizadas por Alfonso.
Y Miguel Alonso, aprieta el "Palomita Palomita, cuidado con el Pichón"..
¡¡Son tantos los que ya no están entre nosotros!!
Todos y cada uno, dejaron su impronta, su trabajo, su fruto, en este lugar, dónde un día, le Señora se apareció a un humilde vaquero.
Todos, en mayor o menor medida, dedicaron su sudor, en aras de una vida mejor.
Todos, los que he nombrado, y los que me faltan, se entregaron al duro vivir de aquella época.
Y Alfonso, con su Banda y con su Música, con su esfuerzo y sacrificio, quiso alegrar , y engrandecer , con su entrega al Divino Arte, el acervo Cultural, de este pueblo, llamado GUADALUPE.
Muchas gracias a todos.
(*). Juan Bautista Más Peiró, había sido trasladado del Campo de Concentración de Plasencia, al de Cáceres, con una remesa de prisioneros.
En Cáceres, hicieron una "selección" de ellos, y les ofrecieron la libertad, a cambio de apuntarse a la Milicia Falangista, o destinarlos a primera línea de fuego en el frente. Asintieron, y les llevaron al Cuartel de "Los Madruelos", sede de la Primera Línea, de la Jefatura Provincial de Falange de las Jons, y al entrar a afiliarse, se encontró con que la Música de Falange, que dirigía Alfonso Moreno Collado, estaba ensayando. Concretamente(según me relató), "LA LEYENDA DEL BESO",(Selección). Se quedó parado, escuchando, y un sargento de Milicia, pasó por allí y le preguntó si le gustaba la Música.
Peiró, dijo que sí.¿Sabes tocar algún instrumento?, le inquirió el sargento."Bueno, un poco el Clarinete", contestó Peiró. ¿De dónde eres, le interrogó el sargento?." Valenciano", dijo Juan Bautista.
¿Te gustaría afiliarte a la Música?. Peiró asintió. Entonces el sargento le acompaño, a la sala de ensayo, y le dijo a Alfonso:"Mayor, este muchacho, quiere apuntarse a la Música, y dice que sabe tocar el Clarinete". Alfonso, paró el ensayo, y le preguntó algunos datos. Luego, le dijo a Domingo Sánchez Camacho, que le dejase una caña limpia y su clarinete, que quería probar como tocaba. Peiró, no había perdido en los dos años de prisionero, la embocadura, y tocó la obra que le puso el Director de la Banda, y Alfonso le admitió, quedando desde ese momento, asimilado a la Música Falangista. Me contaba Peiró ( que aún vive, con 95 años y la cabeza muy lúcida), que Alfonso le distinguió siempre con su cariño, y él, a la recíproca, hizo lo mismo. Y que Alfonso y la Banda de Música, le salvaron la vida.
(TESTIMONIO GRABADO EN CINTA MAGNETOFÓNICA, DE D. JUAN BAUTISTA MÁS PEIRÓ, NARRANDO DIVERSAS VICISITUDES, PARA EL AUTOR DEL LIBRO. Brunete, Febrero,2009).)
